Y bien, ¿cómo van los preparativos para estas fiestas?
Pues precisamente este trabajo es un regalo para alguien muy, muy especial: mi abuela. Hacía ya tiempo que tenía ganas de hacerle un retrato y ahora que he tenido ocasión, al fin he podido ponerme a ello.
Aunque no estoy muy a favor del método empleado -copia de fotografía- y hubiese preferido hacerlo del natural, ha sido la única manera posible, ya que la distancia, lamentablemente, no nos permite estar a menudo más cerca.
Supongo que algunos echareis de menos que no tenga tres ojos, dos bocas, una naríz enorme…yo también, jijiji!
Pero claro, a veces hay que ajustarse al gusto del “destinatario de la obra”, y es que no creo que mi abuela tuviese un especial interés por colgar en su casa ese tipo de retratos, jijiji! De todas formas, es muy probable que haga algo al respecto; eso sí, mejor con un autorretrato, que así me evito polémicas, y a ver qué sale.
Pues nada, ahí lo dejo. Para ser el 1º que hago desde hace años…no está tan mal, no? Al menos, se parece,jijijij! Ya me dareis vuestra opinión.
Un abrazo y pronto más cositas nuevas!
Óleo sobre lienzo
40×40 cm.
Año 2011




Gracias Laurita! Y sí, para el próximo retrato…habrá sorpresa, jijij!
ME ENCANTA!!!
Se lo voy a enseñar a mi madre!!!
Un besazo, prima y sigue así, que menudo arte que tienes, corazón!!!
Muaaaa!!!
Gracias Sonia! Un besazo para tí también!
Uuuu! Menudo cambio de rumbo! De pocos días conozco a tu abueliña pero ese gesto es muy suyo,no?
Muy chulo, pero sí que la podías haber situado en un paisaje surrealista de los tuyos!Sería genial! jejejje